El Museo Guggenheim Bilbao es uno de los grandes guardianes del arte contemporáneo en España. Si estás preparando una escapada, te contamos todo lo que tienes que saber para sacarle el máximo partido
El Museo Guggenheim de Bilbao abrió sus puertas por primera vez el 18 de octubre de 1997.© Jorge Fernández Salas/Unsplash
Museo Guggenheim de Bilbao: cuando el arte reinventa una ciudad
Junto a la ría del Nervión existe un faro artístico al que pocos pueden resistirse. Por supuesto, hablamos del
Museo Guggenheim de Bilbao, pinacoteca inaugurada en 1997 que cambió para siempre la proyección de la ciudad vasca, la cual
pasó de ser un pulmón industrial a perfecto ejemplo de vanguardismo. A un año de que el museo cumpla su 30 aniversario, su directora,
Miren Arzalluz, y su equipo tienen trabajo por delante para celebrar los logros y éxitos de este museo, en el que “lo excitante es ver todas las cosas que quedan por hacer” –como nos decía la propia Arzalluz–.
© Joe Sohm/Visions of America/Getty Images
La arquitectura del Museo Guggenheim de Bilbao
El Museo Guggenheim se ubica en
el barrio de Abandoibarra, antiguo epicentro industrial de Bilbao. El arquitecto canadiense-americano
Frank Gehry fue el encargado de diseñar el museo, uno de los ejemplos más vanguardistas de la
arquitectura del siglo XX. Gehry
se inspiró en las formas acuáticas de la ría para dar forma a los
24.000 metros cuadrados de superficie de la construcción, de los cuales 9.000 metros cuadrados están dedicados al espacio expositivo, el mayor de estas características de nuestro país. Además, el edificio tiene un
perfil inconfundible compuesto de paneles curvos y brillantes que evocan las escamas de un pez, si bien, desde la lejanía, simulan un barco forrado de titanio. Aunque Gehry se inclinó, en un principio,
por el acero inoxidable, finalmente eligió el titanio para erigir este icono de la modernidad.
Para Gehry, el Guggenheim simulaba otro barco a la orilla de la ría del Nervión, como homenaje al pasado naviero de la ciudad. Desde arriba, sus formas orgánicas recuerdan más a una flor. Sus formas onduladas y su perfil único lo convierten en uno de los
edificios deconstructivistas más significativos. En su estructura no existen las superficies planas, de hecho, el museo afirma no contener ni una sola superficie plana en toda su estructura.
El hall del museo cuenta con 50 metros de altura y su planta tiene forma de flor. Desde aquí, los visitantes acceden a las distintas salas.
El Museo Guggenheim de Bilbao por dentro
En el Guggenheim Bilbao se exhiben obras del siglo XX, si bien las exposiciones suelen cambiar de forma constante, desplegando muestras de arte contemporáneo que nunca dejan indiferente al visitante. En total hay tres plantas diferenciadas, en las que se pueden encontrar la colección permanente, la colección temporal y la colección de artistas vivos. Desde la entrada se accede directamente al hall, una enorme habitación de 50 metros de altura con una planta en forma de flor. Da acceso a la Gran Sala, a las que tiene forma de pétalo, a las que son rectangulares y a la terraza de la marquesina que está en la cara norte. Los tres niveles del museo se organizan en torno al Atrio central y se conectan mediante pasarelas curvilíneas, ascensores de titanio y cristal, y torres de escaleras.